
Los estudiantes indígenas pueden terminar su educación escolar, ingresar a la universidad… y no comprender lo que lee. No porque “no puedan”, sino porque el sistema le ha fallado. Y por ello, es necesaria una justicia lingüística restaurativa como respuesta a las violencias históricas que han sufrido los hablantes de lenguas indígenas en la escuela. De ello trata el artículo que he publicado en la Revista Colombiana de Educación:
