Hablar de diálogo de saberes suena bien, pero no es suficiente. Incluso si los conocimientos indígenas y el conocimiento occidental pudiesen dialogar en condiciones de igualdad formal, el diálogo solo mostraría coexistencia. Y la interculturalidad epistémica no es coexistencia, sino contradicción.
En efecto, los saberes no se suman como piezas que encajan. Cada uno tiene lógicas, finalidades y criterios de validación propios. Solo una perspectiva dialéctica puede visibilizar esas diferencias sin diluirlas y mostrar cómo se enfrentan, cómo se tensionan, cómo se transforman mutuamente.
La dialéctica de saberes evidenciaría que no hay un equilibrio amable, sino un choque. Y en ese choque radica la posibilidad de crear nuevas formas de conocer. No se trata de juntar explicaciones indígenas con explicaciones científicas en una suma integradora. Se trata de reconocer que cada explicación está en contradicción con la otra, y que de esa tensión pueden, quizá, surgir epistemologías distintas, más justas y situadas.
Por eso, no habrá interculturalidad epistémica sin dialéctica. Porque solo la dialéctica desnuda el conflicto y abre la puerta a la transformación.
El martes 8 de noviembre, las organizaciones indígenas y el pueblo afroperuano, que participaban en la 46 Asamblea de la Comisión Nacional de Educación Intercultural Bilingüe (CONEIB), dieron por terminada la reunión en la que se encontraban, debido a los malos tratos del director de la Dirección General de Educación Básica Alternativa, Intercultural Bilingüe y de Servicios Educativos en el Ámbito Rural (DIGEIBIRA), Tito Medina Wharton. Luego de ello, firmaron un pronunciamiento en el que lo declararon persona no grata y acordaron no retomar las reuniones hasta que se deroguen las Resoluciones Viceministeriales 118, 121 y 137 del Ministerio de Educación (Minedu).
La Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana (AIDESEP) ha alertado sobre el inicio de una política de aniquilamiento de las instituciones educativas que brindan el servicio de Educación Intercu
ltural Bilingüe (EIB) en la Amazonía y los andes peruanos. Esta política es implementada por las Unidades de Gestión Educativa Local (UGEL) que gestionan la EIB en territorios indígenas, en acatamiento de lo expresado verbalmente por el ministro de Educación y sustentada por el director General de Desarrollo Docente, Edgardo Romero, en la reunión que sostuvimos con el viceministro de Gestión Pedagógica.
La política de aniquilación de la EIB inició con el oficio de comienzos de este año, que luego fue “desconocido” por el Minedu, pero que sigue implementándose en la realidad: la recaracterización o descaracterización de las instituciones educativas EIB.
Esta descaracterización se viene realizando de dos maneras: cuando el director(a) la solicita (caracterización excepcional) o simplemente designando vía contrato en las instituciones educativas EIB a docentes que no conocen ni la lengua ni la cultura de los niños y niñas a los que debe enseñar. Un ejemplo vivo de esto ha sido la decisión de la UGEL Loreto – Nauta de contratar y enviar a 20 profesores monolingües e hispanohablantes a las instituciones educativas de inicial y primaria de las comunidades nativas Urarinas.
La falta de docentes titulados y formados en EIB sigue siendo deficitaria desde hace muchos años, por inacción del Minedu, que se resiste a declarar en emergencia la formación profesional en servicio y proveer los recursos para subsanarla.
Por lo tanto:
Manifestamos nuestro desacuerdo con la nueva política EIB implementada por el Minedu y rechazamos los argumentos coloniales de quienes consideran a los pueblos indígenas u originarios y afroperuanos como ciudadanos subalternos del Perú, promoviendo la castellanización y la aculturación violenta de las nuevas generaciones.
Hacemos un llamado a las organizaciones indígenas a ponerse en alerta máxima para impedir esta maniobra que proviene de los neocolonizadores que suponen que el derecho al trabajo de los docentes monolingües es superior al derecho de los niños, niñas y jóvenes indígenas u originarios y afroperuanos de recibir la educación escolar en su lengua y en su cultura.
Mi amiga Rosa Montalvo Reinoso ha partido y nos ha dejado un dolor profundo, solo decir que está con nosotras y nosotros simpre y que vive en todas las personas que una vez tuvimos la suerte de llamarla «amiga»
Me entero por mi querida amiga, Ana Carolina Hecht de que en Argentina se ha iniciado una campaña para reconocer ese país como plurilingüe. Se busca que a través de la misma se evidencie la presencia de los 39 pueblos originarios que están luchando por sus derechos lingüísticos y de los cuales no se tiene «evidencia censal sobre el número de hablantes ni información precisa sobre sus usos y vitalidad.»
La experiencia de los censos de la última década muestra que la gran mayoría de países latinoamericanos con población indígena incluyen preguntas al respecto. Por ello, consideramos sumamente relevante incorporar al Censo 2022 preguntas aplicadas a la totalidad de la población, de modo de poseer evidencia estadística de la situación y prever políticas concretas que garanticen los derechos lingüísticos. Expresamos además el apoyo al movimiento indígena, para que:
el INDEC recepcione las demandas dirigidas a incluir las preguntas sobre diversidad lingüística en el bloque específico referido a Pueblos Indígenas;
incorpore el Cupo de Censistas Indígenas Plurilingües en el operativo; garantice la capacitación con perspectiva étnica de todxs lxs censistas;
y transfiera una copia de los resultados, sin procesamiento de datos, a las organizaciones indígenas.
El umbral de tiempo ocasionado por la pandemia COVID-19 abre la posibilidad al Estado argentino para garantizar el derecho a la participación indígena en la etapa pre censal y gestione las brechas de desigualdad en favor de pueblos, culturas y lenguas muchas veces subalternizados. Acompañanos con tu firma
Decano de la Facultad de Educación de la Universidad San Ignacio de Loyola
Presente. –
Doctor Cruzata:
Le escribo profundamente preocupada por la ligereza con la que la Facultad de Educación nomina a asesores de tesis y a jurados dictaminadores para los becarios de EIB. Como usted sabe, el Estado peruano paga la beca y las asesorías y los estudiantes merecen un servicio de calidad, que responda a los compromisos que contrajo la USIL a la hora de firmar el convenio con el Estado, dar una formación óptima a los estudiantes y esto, en lo que concierne a las asesorías de tesis, requiere expertos en EIB, esto es, personas con probada trayectoria en la investigación en EIB; sin embargo, eso no está sucediendo y se está vulnerando el derecho que tienen los estudiantes de recibir una educación de calidad, al poner como asesores de tesis a personas que, si bien pueden tener experticia en su rubro, no tienen ni la más pálida idea de lo que es la investigación en Educación Intercultural Bilingüe, muchos de ellos ni siquiera son pedagogos sino historiadores o filólogos y a quien ustedes denominan «experta en EIB» es una persona que miente en su hoja de vida de Concytec y que se arroga autoría de libros de los que no es autora.
Pero lo más grave es que muchos jurados adolecen de conocimientos básicos en lo que es investigación; así, una tesis cuantitativa es evaluada con una rúbrica cualitativa, en la que, a la hora de definir variables, se lee esto:
Ya pedir categorías a toda tesis cualitativa es cuestionable y, a pesar de haberles escrito para explicárselos en distintas ocasiones, no he tenido respuesta, pero que se pretendan desestimar las variables en una tesis cuantitativa y decir que hay que organizar las categorías porque «no hay otra», es simplemente una muestra de la total incapacidad de los miembros del jurado, esto es, como lo repito, un conocimiento básico de investigación, que hasta un estudiante de pregrado sabe y que esto entregue el presidente de un jurado, debería preocuparlos enormemente.
Yo sé que mis comunicaciones molestan, pero si le interesa, en verdad, la investigación, como escribe en su hoja de vida de Concytec y lo consigna en la página de USIL, no le pido la cortesía de que me conteste, pero en nombre de la formación gratuita que recibió en su país de origen, haga algo.